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ANTISEMITISMO EN ARGENTINA II?

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1 ANTISEMITISMO EN ARGENTINA II? el Sáb 29 Mar 2008, 09:49

La influencia del falangismo espaniol se hizo sentir en una militancia católica en la tradición de los Cruzados, que posteriormente se conectará a la Alemania nazi. Esta influencia será muy seria en el período de pre-guerra, y sus secuelas han llegado a ser mantenidas en expresiones neonazis. El planteo antijudío llega a considerar a ese pueblo como un germen de peligro mortal, un tumor cuyo crecimiento sólo puede ser erradicado si se lo hace desaparecer de raíz. La sociedad humana debe eliminarlo a fin de asegurar su supervivencia. La introducción del sionismo como factor hostil es un fenómeno de la década del ’60, introducido por la propaganda árabe y la soviética. Aquí se destaca, nuevamente, la doble lealtad, y el apoyo financiero y moral a Israel como elemento peligroso para la nacionalidad argentina.
Normalmente, la actividad antisemita es llevada a cabo por pequeños grupos de extrema derecha, nacionalistas y/o católicos. Previamente a la derrota del nazismo, surgieron organizaciones tales como el Partido Fascista Argentino, la Acción Antijudía de Argentina, la Alianza de Juventud Nacionalista, la Organización Nacional Argentina y UNITAS. En las últimas décadas pueden mencionarse la Guardia Restauradora Nacionalista, el Movimiento Nacionalista Tacuara y el Frente Nacional Socialista Argentino. Dentro del peronismo pueden encontrarse tendencias e individuos notoriamente antisemitas como los casos del Dr. Walter Beveraggi Allende, Raúl Jassen, Horacio Calderón, Alberto Ottalagano, Andrés Framini y José López Rega (Triple A – Alianza Anticomunista Argentina).
El impacto de esas ideologías extranjeras, los sucesos acontecidos en el transcurso de los años y la existencia de grupos organizados han tenido mayor trascendencia en ciertos sectores. Según Friedler: "No cabe duda que grandes grupos dentro del gobierno, la aristocracia agropecuaria, el ejército, la iglesia y aún los sindicatos poseen opiniones antisemitas".
Este aspecto es destacado también por el rabino Marshall Meyer: ‘Es sabido que la filosofía que gobierna la mayoría de las Fuerzas Armadas, desde su incepción y educación, es antisemita’. Es decir, mientras estas tendencias se encuentran marginadas de los centros de poder, las expresiones del antisemitismo toman generalmente las formas descriptas, de actos aislados y esporádicos. Cuando estos sectores de la sociedad llegan a controlar el poder político es plausible que actitudes discriminatorias hacia los judíos pueden llegar a proporciones mayores."
Podemos agregar, además, el enfoque presentado por Ismael Viñas quien reafirmando lo anteriormente expuesto nos dice:
"La publicación de libros, folletos y periódicos antisemitas, los atentados contra templos, escuelas y otras instituciones, así como contra comercios y propiedades de judíos, y la actuación de bandas de matones armados, han sido conocidos en el pasado. Es más, en la llamada ‘Semana Trágica’ de 1919, en la que frente a una huelga general dirigida por los anarquistas actuaron verdaderas ‘guardias blancas’ colaborando con la policía y el ejército en la represión, se realizaron pogroms en los barrios judíos.
Un historiador minucioso, Sergio Bagú, ha podido señalar que en fecha tan temprana como 1890 apareció una novela, La Bolsa, en la que se lanzan las habituales acusaciones contra ‘los banqueros y especuladores judíos’ como causantes de la crisis de ese año. Y otros han podido posteriormente rastrear expresiones literarias antisemitas en la década de 1870, cuando prácticamente recién comenzaba la inmigración judía al país.
Podría agregarse, en este nivel, que La Bolsa forma parte de las lecturas de ‘clásicos argentinos’ en las escuelas secundarias; que una edición masiva fue lanzada hace años por una editorial de tipo ‘liberal’, la del diario La Nación, y que entre quienes tuvieron algunas manifestaciones antijudías figuran prohombres del liberalismo local, como Sarmiento, presidente de la república en la década de 1860. Pero es más relevante señalar, en este orden de ideas, que si hoy existen publicaciones antisemitas de tipo comercial (como la revista Somos y el diario Nueva Provincia), al lado de publicaciones típicamente nazis, como la revista Cabildo, eso ocurrió también en el pasado: en los años ’30 y hasta 1945, por ejemplo, llegó a aparecer un diario, Pampero, nacionalista-fascista, que contó con fondos provistos por el Ministerio de Propaganda hitlerista, de una difusión relativamente grande.
Finalmente, tampoco resulta una novedad que en altas esferas de gobierno se ubiquen fascistas, algunos de los cuales son activamente antisemitas: entre 1930 y 1949 un fascista declarado e ideólogo del corporativismo, Carlos Ibarguren, fue gobernador-interventor de Córdoba, la segunda provincia en población del país, y otro fascista militante, que organizó sus propias ‘fuerzas de choque’, Manuel Fresco, fue gobernador electo de Buenos Aires, la más importante y poblada de las provincias; en el gobierno militar instaurado en 1943 abundaron los ‘coroneles’ fascistas, mientras ideólogos del antisemitismo, como Bruno Genta, ocuparon altos cargos en el aparato educacional del Estado. Aún bajo gobiernos populistas como el de Irigoyen en los años 1916-1930, y el de Perón entre 1945-1955, existieron funcionarios con tendencias antisemitas, aunque menos declaradas, en altos cargos (el historiador Saldías y el senador Molinari, en el primer caso; varios jefes militares, como Sosa Molina, en el segundo); y, en sus respectivos partidos no faltaron los antisemitas militantes, que llegaron a ocupar cargos secundarios."
Lo expuesto es esencial para entender uno de los hechos fundamentales de lo acontecido durante la última dictadura militar y es el que si bien la comunidad judía representaba como colectividad menos del 1% del total de la población argentina, cerca del 10% de los detenidos ‘desaparecidos’, asesinados por el Proceso, eran de origen judío.
El trato humillante sufrido por los judíos en los distintos campos de concentración, en su condición de tales, han sido reflejados en diferentes documentos y declaraciones, desde los de la CONADEP hasta los de Timerman.
Vuelvo a recurrir a Kaufman y Cymberknopf quienes recogen los siguientes testimonios:
Como expresiones de antisemitismo tradicional:
"Muchas de las humillaciones verbales están aparejadas de insultos, burlas sobre los orígenes extranjeros de nombre y/o apellidos a veces obligándoles a cambiarlos por aquellos que resonaran hispánicos."
"Dos hermanos cuyo apellido era de origen sefardita, y como tal no distinto a otros de raíz española, fueron detenidos y torturados durante el interrogatorio.
Después de haber sido arrojados a la prisión por un período de meses, uno de ellos fue llevado nuevamente a una sesión de torturas, acusado de no haber mencionado, en una primera instancia, su condición de judíos."
"El resaltar su carácter animal es tristemente atestiguado por Ana María Carreaga: ‘Una vez escuché a un perro ladrando en el corredor y a alguien quien le ordenaba ir marcha atrás y adelante y de mover su cola. Nosotros creíamos que se trataba verdaderamente de un perro. Pero no, era un ser humano, un jovenquien tenía que pretender ser un perro por haber cometido el crimen de ser judío".
"También ha habido denuncias de una víctima en cuya espalda los torturadores habían grabado una estrella de David".
"Imputaciones de doble lealtad han sido frecuentes. En las sesiones de torturas de Ernesto Scerszcwisz al que le gritaban ‘sos judío, vos’ ante las respuestas de ‘soy argentino’ volvía a ser brutalmente golpeado al sostener que mentía ya que era judío."
"En distintos testimonios, el cliché ya conocido vuelve a utilizarse, escribiendo por ejemplo en las paredes de las celdas de los prisioneros judíos: ‘Haga Patria, mate a un judío’, o una variación: ‘El único judío bueno, es el judío muerto’."
Como expresiones de simbolismo nazi:
"Según Timerman: ‘Hubo una gran conjura antisemita en todo ese proceso y eso corresponde precisamente a la mentalidad nazi de que los judíos, los comunistasy la bancainternacional forman una unidad nacional ’".
"Al cliché, del judío como ‘ruso’, que previamente tenía la connotación de ‘extranjero’, ahora debe agregarse la de ‘comunista’. Un testimonio destaca que a los judíos ‘les gritaban rusos comunistas mientras les pegaban y escupían’
y otro relata que uno de sus secuestradores declara que ‘los judíos traen al mundo subversivos, comunistas, para destruir a los demás pueblos ’.
"El periodista Robert Cox encuentra svásticas dibujadas en gran tamaño en las paredes del Departamento Central de Policía".
"En el informe de la CONADEP se menciona al torturador ‘el turco Julián’ que siempre llevaba un llavero con la cruz svástica y la cruz cristiana en el pecho".
"Numerosos testimonios relatan que ‘prisioneros judíos tenían grabadas svásticas en las espaldas u otros lugares del cuerpo’".
"Ambas figuras (Hitler y Mussolini) aparecen mencionadas en el informe de González y Cid de la Paz: ‘Desde el momento de que ellos (los judíos) eran secuestrados hasta ser incluidos en los ‘traslados’ ellos eran sistemáticamente torturados’".
"Un relato de secuestrados precisa que en el automóvil se les dijo que iban a sufrir mucho por su conducta, pero principalmente por ser judíos y en el transcurso de las amenazas expresadas se incluía: ‘Vamos a hacer de vos jabón’".
"A Kreplak le repiten la frase que ‘iban a hacer de él jabón, como lo hicieron con sus hermanos en Alemania, agregando que lo iban a llevar a la cámara de gas’".
"Finalmente, los castigos se multiplican y llevan a un callejón sin salida. De acuerdo al testimonio de Carreaga: ‘los policías iban y preguntaban si lo judíos eran perseguidos en Argentina. Si ellos decían que no, eran golpeados y les decían: ‘¡Sí, todos los judíos serán matados, nosotros somos nazis!’. Si ellos (los judíos) contestaban que sí, eran igualmente golpeados y se les decía: ‘Entonces vos sos de los que decís que los derechos humanos son violados en la Argentina’".
Como expresiones antisionistas:
"Según Avineri: ‘En el profundo sentido, ‘antisionismo’ es idéntico en sus actitudes fundamentales a los pasados modelos de antisemitismo tradicional.
Similar a la teología cristiana de la Edad Media y el moderno antisemitismo Racial, el antisionismo corriente está dirigido a extirpar la legitimidad de la existencia judía’".
"De acuerdo con un testimonio de dos prisioneros escapados, aquellos de origen judío eran interrogados no sólo sobre sus ideologías sino también sobre la comunidad judía en la Argentina: nombres y direcciones de clubes y sinagogas y de negocios de propiedad judía eran sistemáticamente recolectados".
"Los interrogatorios descriptos en el libro de Timerman no ponen en duda la relación que se hace entre actividades judías y sionistas". (a86)
"Finalmente, la conexión entre Israel, la conspiración mundial y la antipatria se destaca en los repetidos interrogatorios sobre el llamado ‘Plan Andinia’.
De acuerdo con esa superchería, la comunidad judía de Estados Unidos había enviado un rabino a Buenos Aires para entrevistarse con influyentes judíos locales e inducirlos a comprar tierras en la Patagonia, a fin de llegar a poder establecer en la zona sur de la Argentina un ‘segundo Estado Israelita’, que se denominaría Andinia. Este infundio parecería justificarse dado los peligros por los cuales se encontraba atravesando Israel, en la incierta situación del Medio Oriente. Aparentemente, la creencia de que este fuera un plan factible era bastante extensa entre los militares. El tema es mencionado por varias víctimas y a Timerman le preguntaron: ‘Que tropas espera Israel utilizar para implementar el plan Andinia’".
En razón de lo expuesto hago mío el sentir de Brodsky (b) cuando al referirse al Holocausto dice:
"Nosotros, los judíos, testigos y herederos de esa carga de horror de la que habla Horkheimer, debemos aprender a incorporar en nuestra identidad contemporánea, en nuestra propia memoria colectiva identitaria, a nuestros hermanos muertos en la Shoá,esas ausencias siempre presentes como dolor y como amenaza, resignificada como nuestra huella mnémica, orificio indicador de lo que la modernidad europea fue capaz de hacerle al otro, y ese otro somos nosotros."
Es quizás entonces que sienta la necesidad visceral de expresar ese sentimiento que tan claramente vuelve a explicitar Brodsky:
"El programa hitleriano tuvo tal radicalidad que, luego del nacionalsocialismo, todo judío debería considerarse como un sobreviviente, su deber con las víctimas de la Shoá será mantener vivo el recuerdo de su atroz muerte; su obligación es ser la voz de quienes no pueden habla pues han sido asesinados por el hecho de ser judíos; su compromiso es para con ellos".
Esta obligación está decididamente potenciada luego de haber padecido como argentino el terrorismo de Estado, la dictadura militar y el atentado a la embajada de Israel y a la AMIA.
¿Por qué escribir entonces sobre el antisemitismo? Porque quizás como dice Wiesel:
"Ningún mandato figura tan frecuentemente, tan insistentemente, en la Biblia como el de recordar todo lo bueno que hemos recibido, y todo el mal que hemos sufrido".
¿Por qué recordar?. Porque como el mismo Brodsky nos dice hay que:
"Evitar el olvido, esa segunda muerte que acecha a los asesinados que ya en su anónima muerte, en su muerte industrial, les fue arrebatada su identidad. Ahora se los quiere desterrar de la memoria, pero los sobrevivientes se empeñan obstinadamente en hacerlos resurgir como el ave fénix desde sus propios relatos".
Porque si no:
"¿Cómo evitar la banalización del mal que produce sujetos cosificados como Eichmann, quien es capaz de plantear que una muerte es una tragedia, pero cien mil es estadística y nada más?".
Es que al decir de Forster:
"... la memoria en el Judaísmo no significa la exaltación de un pasado ejemplar, sino la presencia selectiva de lo impostergable, ayer, hoy y mañana. ... En este sentido, lo propiamente judío de la memoria se relaciona con lo amenazado, con lo que permanece en estado de intemperie y que la historia de los vencedores – como decía Benjamin – desplaza hacia el olvido".
Y es quizás esta última definición lo que emparenta a la realidad argentina y la "otra historia".

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